martes, 29 de julio de 2008

Amor. Pt. 2

Siempre hay un candado de combinación en mi pantalón.... aquel candado ata a mi uno de los medios por los cuales capturo memorias...mi cámara... aquellas memorias guardan algo del amor que vivido en este lapso de tiempo...

Anteriormente pregunte "acaso ya no existe amor en el amor?" la respuesta es mas complicada de lo que uno podría esperar... de hecho uno espera y espera, la pesada noche agobia y a pesar de no llegar a ningún lado lamentándote por tus actos, y no me lamentare por lo que escribo...

Carta a mi...

Aun tengo aquella lagrima que evite derramar esa vez... y aun sin saber la razón exacta quiere y desea salir... no hay pretexto para hacerlo simplemente quiere irse lejos y no volverme a ver jamás... quiere salir de aquí para no volver a verme sufrir... existe algo mas irónico que tu propia tristeza querer separarse de ti para no sentir mas dolor?

Por que esta noche no paraba de sonreír? no lo puedo explicar pero sonreía maniáticamente sonreía, sonreía de dolor...sonreía de angustia....sonreía....y me dolía sonreír...ahora esa sonrisa esta guardando su sueño y descanso...

Tiemblo y no se por que lo hago, esta canción me pone triste pero ya no hay cabida para mas... y no puedo parar de escribir mi sentir...podría seguir así la eternidad contando y enumerando todo mi pesar pero no lo haré no quiero recordar pero lo he hecho....gracias! gracias! benditos recuerdos, gracias...

Este corazón late ya sin fuerza, y no me explico como es que lo sigue haciendo...y mas aun... por que?

Odio el amor....


(Fuerza que existe como el fuego en los infiernos, perpetuo incensario de recuerdos... canto sagrado de los labios del viento, rojo atardecer perpetrando el asesinato de mi alma, aliento perdido en poemas inconclusos, un torbellino de deseos encarnados...soledad...eso es el amor para mi )


“ Crisis de escritor parco de palabras...”

sábado, 26 de julio de 2008

Amor.

Distorcionante escena imagino, al solo pensar en el uso que la comuna le da a aquella sublime palabra.......

Aquello que solo algunos cuantos podemos decir, y aun las vanas palabras quedarían cortas ante semejante sentimiento, "Amor" en toda la extensión de los vicios del hombre, es lo mas usado, es la mas potente droga jamás descubierta, aquello por lo cual se a aniquilado o destruido y a la vez se ha creado...

No por ello el hombre vacío, aquel que no sabe su significado, tiene el derecho siquiera de comentar aquello.....

Es por ello que al escucharla tan continuamente en mi largo andar, me he quedado un tanto extrañado...

Es que acaso ya nadie lo siente como se debería de sentir?...

Es que acaso ya no existe amor en el amor?....

Quizás son preguntas sin respuesta o quizás solo evadimos aquellas respuestas....pero para todo existe un pretexto...."te amo"..."eres un amor" todo mundo intenta sustituir un sentimiento banal por un profundo sentimiento sin siquiera sentirlo...

Gente vacía eso es todo y nada mas...

Acaso el mundo ha abandonado la esperanza de sentir algo tan grande como el amor....o será que soy el ultimo romántico que existe ya?

Ante todo existirán muchísimos casos por el cual algunos dirán que sus respuestas son validas...

Que nos hace pensar que la palabra pueda ganarle al sentimiento?

Pero entre tanta palabrería vuelvo al mismo punto:

Por que?

Por que el uso indiscriminado de aquella palabra que debe de ser usada (se supone) solo una vez en la vida y solo para aquella persona merecedora de tan gran homenaje....

Perdimos toda esperanza de encontrarla?

O simplemente queremos sustituir su ausencia por un falso amor?

Que es lo que los mueve a practicar semejante andanza?

Semejante pecado....no hay pretexto para hacerlo y por muchos seré juzgado, pero para mi aquellos que no sienten lo que dicen, se merecen la muerte o mucho mas....se merecen el olvido, pues después de su desaparición de este puente llamado mundo...esa es la peor muerte; El olvido....

Decepcionarme ya no servirá de nada, por que simplemente no los ayudara a decidir si lo que hacen es lo correcto o no, ni siquiera este claroscuro escrito, mucho menos los ayudara a encontrar la respuesta, pero de menos espero que aquellos que me comprendan un poco se sepan que somos superiores a los demás que no lo sienten cuando lo dicen.....

El “te amo” no es una palabra que se deba de decir cada 5 minutos es una palabra que al decirla, exista resonando una eternidad en la persona perfecta....

A+A=E.... (Amor + Alma = Eternidad)

A final de cuentas esto solo es una simple opinión del cual todos pueden sacar sus conclusiones...

viernes, 18 de julio de 2008

Paisaje

Inmerso en esta soledad me encuentro.
Sin poder hacer nada por ello, solo me queda esperar.
Rezo cada segundo que pasa, esperando aquel inesperado milagro que cualquier desahuciado desea tener.
Agonizante oscuridad acompañando mi eterno letargo...
Dibujando con versos el infinito vacío.

Una sonrisa en mi soledad, una lagrima en tu soledad...

Me alejo de esta villa de perdición, escondiéndome en cada sombra que a mi paso encuentro, esperando encontrar el alba en la siguiente colina, sabiendo que nunca será así.

¿Fue un sueño?

Por Guy de Maupassant

¡La había amado locamente!
¿Por qué se ama? ¿Por qué se ama? Cuán extraño es ver un solo ser en el mundo, tener un solo pensamiento en el cerebro, un solo deseo en el corazón y un solo nombre en los labios... un nombre que asciende continuamente, como el agua de un manantial, desde las profundidades del alma hasta los labios, un nombre que se repite una y otra vez, que se susurra incesantemente, en todas partes, como una plegaria.
Voy a contaros nuestra historia, ya que el amor sólo tiene una, que es siempre la misma. La conocí y viví de su ternura, de sus caricias, de sus palabras, en sus brazos tan absolutamente envuelto, atado y absorbido por todo lo que procedía de ella, que no me importaba ya si era de día o de noche, ni si estaba muerto o vivo, en este nuestro antiguo mundo.
Y luego ella murió. ¿Cómo? No lo sé; hace tiempo que no sé nada. Pero una noche llegó a casa muy mojada, porque estaba lloviendo intensamente, y al día siguiente tosía, y tosió durante una semana, y tuvo que guardar cama. No recuerdo ahora lo que ocurrió, pero los médicos llegaron, escribieron y se marcharon. Se compraron medicinas, y algunas mujeres se las hicieron beber. Sus manos estaban muy calientes, sus sienes ardían y sus ojos estaban brillantes y tristes. Cuando yo le hablaba me contestaba, pero no recuerdo lo que decíamos. ¡Lo he olvidado todo, todo, todo! Ella murió, y recuerdo perfectamente su leve, débil suspiro. La enfermera dijo: "¡Ah!" ¡y yo comprendí!¡Y yo comprendí!
Me consultaron acerca del entierro pero no recuerdo nada de lo que dijeron, aunque sí recuerdo el ataúd y el sonido del martillo cuando clavaban la tapa, encerrándola a ella dentro. ¡Oh! ¡Dios mío!¡Dios mío!
¡Ella estaba enterrada! ¡Enterrada! ¡Ella! ¡En aquel agujero! Vinieron algunas personas... mujeres amigas. Me marché de allí corriendo. Corrí y luego anduve a través de las calles, regresé a casa y al día siguiente emprendí un viaje.
Ayer regresé a París, y cuando vi de nuevo mi habitación - nuestra habitación, nuestra cama, nuestros muebles, todo lo que queda de la vida de un ser humano después de su muerte -, me invadió tal oleada de nostalgia y de pesar, que sentí deseos de abrir la ventana y de arrojarme a la calle. No podía permanecer ya entre aquellas cosas, entre aquellas paredes que la habían encerrado y la habían cobijado, que conservaban un millar de átomos de ella, de su piel y de su aliento, en sus imperceptibles grietas. Cogí mi sombrero para marcharme, y antes de llegar a la puerta pasé junto al gran espejo del vestíbulo, el espejo que ella había colocado allí para poder contemplarse todos los días de la cabeza a los pies, en el momento de salir, para ver si lo que llevaba le caía bien, y era lindo, desde sus pequeños zapatos hasta su sombrero.
Me detuve delante de aquel espejo en el cual se había contemplado ella tantas veces... tantas veces, tantas veces, que el espejo tendría que haber conservado su imagen. Estaba allí de pie, temblando, con los ojos clavados en el cristal - en aquel liso, enorme, vacío cristal - que la había contenido por entero y la había poseído tanto como yo, tanto como mis apasionadas miradas. Sentí como si amara a aquel cristal. Lo toqué; estaba frío. ¡Oh, el recuerdo! ¡Triste espejo, ardiente espejo, horrible espejo, que haces sufrir tales tormentos a los hombres! ¡Dichoso el hombre cuyo corazón olvida todo lo que ha contenido, todo lo que ha pasado delante de él, todo lo que se ha mirado a sí mismo en él o ha sido reflejado en su afecto, en su amor! ¡Cuánto sufro!
Me marché sin saberlo, sin desearlo, hacia el cementerio. Encontré su sencilla tumba, una cruz de mármol blanco, con esta breve inscripción:
"Amó, fue amada, y murió."
¡Ella está ahí debajo, descompuesta! ¡Qué horrible! Sollocé con la frente apoyada en el suelo, y permanecí allí mucho tiempo, mucho tiempo. Luego vi que estaba oscureciendo, y un extraño y loco deseo, el deseo de un amante desesperado, me invadió. Deseé pasar la noche, la última noche, llorando sobre su tumba. Pero podían verme y echarme del cementerio. ¿Qué hacer? Buscando una solución, me puse en pie y empecé a vagabundear por aquella ciudad de la muerte. Anduve y anduve. Qué pequeña es esta ciudad comparada con la otra, la ciudad en la cual vivimos. Y, sin embargo, no son muchos más numerosos los muertos que los vivos. Nosotros necesitamos grandes casas, anchas calles y mucho espacio para las cuatro generaciones que ven la luz del día al mismo tiempo, beber agua del manantial y vino de las vides, y comer pan de las llanuras.
¡Y para todas estas generaciones de los muertos, para todos los muertos que nos han precedido, aquí no hay apenas nada, apenas nada! La tierra se los lleva, y el olvido los borra. ¡Adiós!
Al final del cementerio, me di cuenta repentinamente de que estaba en la parte más antigua, donde los que murieron hace tiempo están mezclados con la tierra, donde las propias cruces están podridas, donde posiblemente enterrarán a los que lleguen mañana. Está llena de rosales que nadie cuida, de altos y oscuros cipreses; un triste y hermoso jardín alimentado con carne humana.
Yo estaba solo, completamente solo. De modo que me acurruqué debajo de un árbol y me escondí entre las frondosas y sombrías ramas. Esperé, agarrándome al tronco como un náufrago se agarra a una tabla.
Cuando la luz diurna desapareció del todo, abandoné el refugio y eché a andar suavemente, lentamente, silenciosamente, hacia aquel terreno lleno de muertos. Anduve de un lado para otro, pero no conseguí encontrar de nuevo la tumba de mi amada. Avancé con los brazos extendidos, chocando contra las tumbas con mis manos, mis pies, mis rodillas, mi pecho, incluso con mi cabeza, sin conseguir encontrarla. Anduve a tientas como un ciego buscando su camino. Toqué las lápidas, las cruces, las verjas de hierro, las coronas de metal y las coronas de flores marchitas. Leí los nombres con mis dedos pasándolos por encima de las letras. ¡Qué noche! ¡Qué noche! ¡Y no pude encontrarla!
No había luna. ¡Qué noche! Estaba asustado, terriblemente asustado, en aquellos angostos senderos entre dos hileras de tumbas. ¡Tumbas! ¡Tumbas! ¡Tumbas! ¡Sólo Tumbas! A mi derecha, a la izquierda, delante de mí, a mi alrededor, en todas partes había tumbas. Me senté en una de ellas, ya que no podía seguir andando. Mis rodillas empezaron a doblarse. ¡Pude oír los latidos de mi corazón! Y oí algo más. ¿Qué? Un ruido confuso, indefinible. ¿Estaba el ruido en mi cabeza, en la impenetrable noche, o debajo de la misteriosa tierra, la tierra sembrada de cadáveres humanos? Miré a mi alrededor, pero no puedo decir cuánto tiempo permanecí allí. Estaba paralizado de terror, helado de espanto, dispuesto a morir.
Súbitamente, tuve la impresión de que la losa de mármol sobre la cual estaba sentado se estaba moviendo. Se estaba moviendo, desde luego, como si alguien tratara de levantarla. Di un salto que me llevó hasta una tumba vecina, y vi, sí, vi claramente como se levantaba la losa sobre la cual estaba sentado. Luego apareció el muerto, un esqueleto desnudo, empujando la losa desde abajo con su encorvada espalda. Lo vi claramente, a pesar de que la noche estaba oscura. En la cruz pude leer:
"Aquí yace Jacques Olivant, que murió a la edad de cincuenta y un años. Amó a su familia, fue bueno y honrado y murió en la gracia de Dios."

El muerto leyó también lo que había escrito en la lápida. Luego cogió una piedra del sendero, una piedra pequeña y puntiaguda, y empezó a rascar las letras con sumo cuidado. Las borró lentamente, y con las cuencas de sus ojos contempló el lugar donde habían estado grabadas. A continuación con la punta del hueso de lo que había sido su dedo índice, escribió en letras luminosas, como las líneas que los chiquillos trazan en las paredes con una piedra de fósforo:
"Aquí yace Jacques Olivant, que murió a la edad de cincuenta y un años. Mató a su padre a disgustos, porque deseaba heredar su fortuna; torturó a su esposa, atormentó a sus hijos, engañó a sus vecinos, robó todo lo que pudo, y murió en pecado mortal."
Cuando hubo terminado de escribir, el muerto se quedó inmóvil, contemplando su obra. Al mirar a mi alrededor vi que todas las tumbas estaban abiertas, que todos los muertos habían salido de ellas y que todos habían borrado las líneas que sus parientes habían grabado en las lápidas, sustituyéndolas por la verdad. Y vi que todos habían sido atormentadores de sus vecinos, maliciosos, deshonestos, hipócritas, embusteros, ruines, calumniadores, envidiosos; que habían robado, engañado, y habían cometido los peores delitos; aquellos buenos padres, aquellas fieles esposas, aquellos hijos devotos, aquellas hijas castas, aquellos honrados comerciantes, aquellos hombres y mujeres que fueron llamados irreprochables. Todos ellos estaban escribiendo al mismo tiempo la verdad, la terrible y sagrada verdad, la cual todo el mundo ignoraba, o fingía ignorar, mientras estaban vivos.
Pensé que también ella había escrito algo en su tumba. Y ahora, corriendo sin miedo entre los ataúdes medio abiertos, entre los cadáveres y esqueletos, fui hacia ella, convencido que la encontraría inmediatamente. La reconocí al instante sin ver su rostro, el cual estaba cubierto por un velo negro; y en la cruz de mármol donde poco antes había leído:
Amó, fue amada, y murió.
ahora leí:
"Habiendo salido un día de lluvia para engañar a su amante, pilló una pulmonía y murió."
Parece que me encontraron al romper el día, tendido sobre la tumba, sin conocimiento.

domingo, 13 de julio de 2008

Apariencia...

siendo yo aquel hombre, apacible, divagante y pensativo
cuan si fuera aquel lobo que llega de la llanura al mar..
solo para escuchar el cantar de los cantares...
la ola que rompe en silencio en la costa...
derramando aquella lagrima olvidada por su especie...

Su canto es mi pensamiento vivo, encaminado a la nada.
en medio de la vida me encuentro repitiendo una y otra vez
lo ya esclarecido, aquella perdida de conocimiento...
aquel gran saber por el mundo extendido...
que del cual solo el recuerdo queda ya.

viernes, 11 de julio de 2008

Dream Theater: Metropolis Pt. 2: Scenes From a Memory



Dream Theater es una banda estadounidense de metal progresivo, iniciada por tres estudiantes de Berklee en 1985. En sus más de veinte años de existencia, se ha convertido en la banda de su género más exitosa después de la época de oro del rock progresivo (a mediados de los años 1970), a pesar de ser relativamente desconocidos en los círculos mainstream del pop y del rock.


En 1999 la banda lanzó Metropolis, Pt. 2: Scenes From A Memory, disco que fue considerado por la crítica como "una de las obras maestras del rock progresivo" y que según Mike Portnoy es el trabajo del que está "más orgulloso".

Scenes From a Memory es un álbum conceptual que narra una única historia, acerca de un joven que descubre su pasado, el cuál está relacionado con el amor, asesinato e infidelidad de Victoria Page. Se considera el mejor disco de la banda


Listado de pistas

1. Scene One: Regression (2:06)
2. Scene Two: Overture 1928 (3:37)
3. : Strange Deja Vu (5:12)
4. Scene Three: Through My Words (1:02)
5. : Fatal Tragedy (6:49)
6. Scene Four: Beyond This Life (11:22)
7. Scene Five: Through Her Eyes (5:29)
8. Scene Six: Home (12:53)
9. Scene Seven: The Dance of Eternity (6:13)
10. : One Last Time (3:46)
11. Scene Eight: The Spirit Carries On (6:38)
12. Scene Nine: Finally Free (11:59)


Historia

La historia se divide en dos actos diferentes y se desarrolla con tan solo siete personajes.


Tiempo actual

* Nicholas
* El Hipnotizador
* El Anciano
* El Viejo loco

1928

* Victoria Page - "Metropolis"
* Julian Baynes - "The Sleeper" (El Durmiente)
* Sen. Edward Baynes - "The Miracle" (El Milagro)

Primer acto

Scene One: Regression (Primera Escena: Regresión) -- El álbum comienza con Nicholas relajándose con el sonido de un reloj de fondo y la voz del Hipnotizador que le ayuda a entrar en un estado hipnótico para llevar a cabo una terapia de regresión.

Scene Two: I. Overture 1928 (Segunda Escena: I. Overtura 1928) -- Aunque la canción es puramente instrumental, trata acerca de que Nicholas está en el estado hipnótico mientras contempla el confort y la paz surrealista que le envuelve[cita requerida], . Mientras entra en trance, empieza a fijarse en el objeto de su terapia de regresión: una chica llamada Victoria y una vida que le parece extrañamente familiar a la suya misma.

Scene Two: II. Strange Déjà Vu (Segunda Escena 2. Extraño Déjà Vu) -- Ahora escuchamos un poco más sobre los sueños que llevaron a Nick a la terapia, mientras continua sumergiéndose más y más en la hipnosis. Conocemos como cada vez que cierra sus ojos se transporta a un sueño recurrente muy real que involucra otra vida, y que es precisamente ese sueño que se repite cada noche lo que le llevó a la terapia psiquiátrica.

El sueño, tal y como lo cuenta, se desarrolla de la siguiente manera. Hay una camino hacia una casa. Dentro de la casa hay unas escaleras que llevan a una habitación con un espejo donde puede ver a una joven. Todo eso le resulta extrañamente familiar a Nicholas, pero no debería porque no está relacionado para nada con su vida. Como ahora se encuentra dentro del trance hipnótico, todo parece más claro que en los sueños normales que tiene. Puede contemplar ahora la cara de la chica claramente y consigue preguntarle "por qué no me dices por qué estoy aquí?". Él siente que ella tiene algo que contarle, y que por eso lo conduce allí noche tras noche. Debe tratarse de alguna historia que todavía está por serle revelada, y esa historia es de algo terrible que le está "haciendo trizas el alma".

La chica se presenta como Victoria y le da la primera pista de porque lo está persiguiendo: está buscando una manera de contarle la verdad sobre el asesinato que la mató. También nos muestra la gran pena que posee porque ella no es "la que el Durmiente pensaba que era" y esto "le parte el corazón en dos", por eso se siente culpable y en búsqueda de libertad.

Después de esta revelación, Nick se encuentra fuera de la terapia y de nuevo en la vida real. Aunque los pensamientos de esa otra vida lo persiguen en cada momento. Esto le lleva a desear desesperadamente ser capaz de revelar todo el misterio e incluso intenta buscar la manera de llegar a ese otro lado, donde piensa que ya vivió. Ya no le importa nada más que su nueva obsesión, necesita conocer toda la verdad para poder vivir en libertad, se da cuenta de que la llave de esa puerta está en sus sueños y no parará hasta abrirla.

Scene Three: I. Through My Words (Tercera Escena: I. A través de mis palabras) -- Nick se da cuenta del enlace entre Victoria y él. Todo lo que ella sintió está almacenado en sí mismo, son dos mentes compartiendo una misma alma.

Scene Three: II. Fatal Tragedy (Tercera Escena: II. Tragedia Fatal) -- Empieza con Nick solo por la noche. Sabe ahora quien es Victoria, pero no es conocedor de por qué se sentía así o de lo que pasó realmente con ella. Sale entonces de casa y se encuentra con un anciano que se encontraba solo y que Nicholas "sentía que podía confiar en él". Este anciano le cuenta que una chica fue asesinada allí, pero que la historia todavía sigue siendo un misterio aunque hace bastante desde que sucedieron los hechos. Cuando intentó conseguir más información, el anciano le respondió que ahora debía actuar solo y que la verdad se desarrollaría a lo largo de su futuro.

Tras la conversación se da cuenta definitivamente que hasta que no descubra la verdad de lo que le pasó a Victoria, no va a poder vivir su propia vida en paz. Está encerrado en esa obsesión y él mismo lo reconoce cuando dice "sin amor ni verdad no puede haber vuelta atrás", y también que "sin fe ni esperanza no puede haber paz mental".

La canción finaliza con la voz del hipnotizador en una nueva sesión en la que le dice que es hora de ver como murió, que recuerde que la muerte no es el fin, es solo una transición.

Scene Four: Beyond This Life (Cuarta Escena: Más Allá de Esta Vida) -- La canción empieza con la lectura de la portada de un periódico de 1928. La historia es sobre una chica joven asesinada en la que el asesino se suicidó posteriormente. Al parecer existe un testigo, Edward Baynes, que escuchó un "sonido horripilante" y cuando llegó al lugar del que provenía dicho sonido se encontró a una mujer que había sido asesinada mediante un disparo y al asesino de pie delante de ella. El testigo intenta ayudar pero el asesino se suicidó, cayendo encima de la chica muerta. El periódico comenta que fue "un final triste para un amor roto".

El diario explica que Victoria y Julian, el asesino, estaban actualmente separados debido a las adicciones de él y a su estilo de vida decadente, que incluía juegos de azar y adicción a las drogas. También se comenta que ella volvería con él si enderezase su vida.

Después de eso vemos un recuento de las pruebas físicas en la escena del crimen. Se sospecha que hubo una pelea previa ya que apareció una navaja, cosa que choca bastante porque es extraño que una chica joven de 1928 lleve una navaja con ella, a no ser que presintiera que necesitaba defenderse. También se encontró, en el bolsillo del asesino, una nota que pone que Julian preferiría antes matarse que vivir sin Victoria.

En medio de la canción se repite un par de veces varias líneas a través de la boca de Nicholas. En ellas continúa con la creencia de que él y Victoria comparte un mismo alma pero también afirma que no solo existe la reencarnación del alma, sino que también se transladan los mismos rasgos de personalidad para toda la eternidad: "todo lo que aprendemos ahora, se lleve más allá de la vida" y "lo que hemos sido es lo que somos".

Scene Five: Through Her Eyes (Quinta Escena: A Través de Sus Ojos) -- Nick está despierto otra vez y es consciente de que Victoria fue brutalmente asesinada en 1928. Necesita visitar la sepultura de ella para poder expresar todo lo que siente por ella, por lo poco que pudo hacer aquella noche trágica y lo inocente que ella era. No solo eso, sino que ya que ha estado aprendiendo todo lo de su propia vida mirando a través de los ojos de ella, asume que lo que sucedió también le pasó a él y que toda esa injusticia debe ser justificada.

Al llegar a la tumba, la tristeza envuelve a Nicholas. Hasta el epitafio le recuerda que simplemente era una chica joven e inocente y que su vida le había sido arrebatada brutalmente. Compara la muerte de ella con la suya propia, dice que es como perder a alguien que amas. Deja que las imágenes de ella invadan su mente una última vez mientras la tristeza le acompaña por toda la injusticia cometida. Entonces acepta que el dolor que eso le estaba causando era necesario para aceptar su muerte en una vida anterior y comprender por fin porque esa vida le estaba persiguiendo.

Segundo acto

Scene Six: Home (Sexta Escena: Hogar) -- Escuchamos a Julian Baynes hablar de su vida y cómo esta es tan solo una farsa. En último término, como ya habíamos intuido anteriormente, Victoria lo abandona por culpa de su adicción al alcohol y al juego. Después escuchamos a Edward Baynes comentar como Victoria lloraba sobre su hombro tras la ruptura con Julian. Se encuentra que está siendo atraído por ella, y aunque en primera instancia se siente culpable por traicionar a su hermano, su obsesión es mayor que su sentimiento de culpabilidad y seduce a Victoria en su estado vulnerable.

Por último escuchamos a Nick otra vez, en el tiempo actual y despierto. Hasta ahora solo sabe lo que el anciano le había contado y lo que fue capaz de leer en el periódico en su última sesión terapéutica. Sabe que tiene que haber más detrás de todo eso y está deseoso de empezar su próxima sesión de hipnotismo regresivo para poder volver atrás y resolver el misterio de una vez por todas.

Scene Seven: I. The Dance Of Eternity (Séptima Escena: I. La Danza De La Eternidad) -- La pista es instrumental y aunque muchos afirman que esta canción no aporta mucho a la historia, en realidad sí lo hace. El titulo de este tema proviene de la ultima frase de "Metropolis part 1: "The miracle & the sleeper" que dice "The love is the dance of eternity", y quiere representar el verdadero amor entre Victoria y Julian.

Scene Seven: II. One Last Time (Séptima Escena: II. Una Última Vez) -- Empieza con Nick dándole vueltas en su cabeza a todo lo relacionado con el asesinato de Victoria. No está convencido, con las pruebas conocidas, que lo que cuenta el periódico sea la verdad. También parece que se ha enterado de ciertos rumores, probablemente los rumores de su relación sentimental con Edward. Se pregunta a sí mismo si Victoria "hirió su alma" o si "se despidió de él". Entonces la escuchamos a ella, otra vez en el pasado, diciendo "Una última vez, nos acostaremos hoy". Esto es lo que Nick asocia a que Victoria le decía adiós a Ed, que esa sería su última cita.

Nick visita entonces la casa de Edward, donde él y Victoria desarrollaron su romance. Parece que la casa aporta muchas pistas nuevas y consigue confirmar muchos de los pensamientos internos de Nicholas. Aunque ahora está despierto, cuando entra en la habitación, experimenta una especie de revelación como si estuviese fuera de su cuerpo real. Siente frío como sentía en sus sueños y escucha de repente una voz de mujer gritando y un hombre pidiendo perdón, aunque no es capaz de comprender las palabras que pronuncia.

Scene Eight: The Spirit Carries On (Octava Escena: El Espíritu Continua) -- Nick está otra vez bajo hipnosis, aunque esta vez es la última. Reitera su convencimiento de que su alma continuará existiendo más allá de su vida y, por esta razón, ya no teme a la muerte. Cree que Edward estuvo involucrado en el crimen y planea exponer la verdad que hay tras un crimen que sucedió hace más de 70 años. Victoria aparece, en el presente esta vez, y le dice a Nicholas que se vaya y no sufra más, que ya le ha revelado la verdad pero que aun así nunca debe olvidarla a ella. En este punto se alegra de la paz que siente ya que ha conseguido satisfacer tanto a Victoria como a su propia obsesión. Nicholas se da cuenta de que la razón de que todo esto sucediese, la moraleja de su historia, es que la muerte no es el fin, solo una transición, como el hipnotizador ya había comentado.

Scene Nine: Finally Free (Novena Escena: Finalmente Libre) -- Está última escena nos muestra información que Nick no puede asimilar, ya que el hipnotizador lo saca de su último trance y escuchamos como coge su coche y se va del lugar. Lo que aprendemos es que Victoria y Julian se encontraron por casualidad y decidieron reunirse más tarde en secreto para poder hablar. Ella está excitada por este hecho ya que Julian es aquel al que siempre ha amado, y por esta razón va a romper su relación con Edward: ya no está indecisa de a quien quiere realmente. Pero tiene miedo de que Julian vaya a matar a Edward si se entera de su relación con ella.

Así que se reúnen sin que nadie lo sepa, o eso piensan, porque Edward aparece y empieza a forcejear con Julian. A éste se le cae una botella de licor de su chaqueta y saca un cuchillo, pero antes de que pueda usarlo Edward le dispara. Victoria grita y él le dice: "abre tus ojos, Victoria", tras lo cual también le dispara. Julian, todavía vivo aunque mortalmente herido, se arrastra y se pone sobre el cuerpo ya muerto de Victoria. Ed pone una nota en la chaqueta de Julian que le ayudará a interpretar su rol como falso testigo del asesinato.

Trás este interludio, volvemos al tiempo presente. Nick está conduciendo hacia su casa mientras piensa como está ahora libre de todo lo que le perseguía. También está contento de lo que aprendió de su vida, que se transferirá a través de su alma tras su muerte. Entra en su casa, enciende el televisor, donde están dando la noticia de la muerte accidental de John Fitzgerald Kennedy Jr. Apaga el televisor, enciende el fonógrafo, se sirve un whiskey y se sienta para relajarse. Se escucha a otro coche aparcando fuera y ruidos de pisadas seguidos por el sonido de una puerta cerca abriéndose. El hipnotizador entra en la sala y dice: "¡abre tus ojos, Nicholas!". El fonógrafo es golpeado tras el grito de sorpresa de Nicholas y solamente escuchamos ruido estático de fondo hasta que se acaba el disco. El hipnotizador, el alma reencarnada de Edward, ha matado a Nicholas.


Descargalo desde aqui:
Nota: estan comprimidos y divididos con Winrar

Metropolis Pt. 2: Scenes From a Memory Parte 1

Metropolis Pt. 2: Scenes From a Memory Parte 2

jueves, 10 de julio de 2008

Opeth - Damnation (2003)



Damnation es el séptimo álbum del grupo sueco Opeth. Fue un álbum totalmente de rock progresivo sin elementos death metal, rememorando el rock progresivo de los años 70.

Lista de canciones

* Todas las canciones escritas por Mikael Åkerfeldt.

1. "Windowpane" – 7:45
2. "In My Time of Need" – 5:50
3. "Death Whispered a Lullaby" (Åkerfeldt / Wilson) – 5:50
4. "Closure" – 5:16
5. "Hope Leaves" – 4:30
6. "To Rid the Disease" – 6:21
7. "Ending Credits" – 3:40
8. "Weakness" – 4:10

Descargalo desde aqui: Opeth - Damnation

Träume

Acto 1 (Luz)

Permaneceré aquí esperándote ?...

No, ya el tiempo no me alcanza, ni me quiere esperar, entre dudas y reproches, estoy caminando con la frente en alto hacia el sol.




Acto 2 (Carta)

Cuando empecé a escribir mensajes que nunca envío ?...

Versos, palabras y deseos...todos en conjunto para intentar llenar este corazón vació...

Caminando... Voy hacia aquella colina para ver el atardecer, no espero menos de el, Pero me gustaría que jamás terminara, que el tiempo se detuviera y volviera al principio...




Acto 3 (Pensamiento)

Mi mente es un caos organizado...

Dualidad metal... Aquel que alguna vez estuvo pero ya no estará mas ...




Acto 4 (Dolor)

Muchas de las cosas q amamos, son un exquisito dolor...

Duele, pero lo queremos. Lo queremos, pero duele, y no por ello paramos de quererlo....

Más aun lo queremos con más fervor, pasión, y anhelo.....

Es por ello que es un placer el sentir dolor, aquel dolor por el cual vivimos para querer...




Acto 5 (Sueño)

En que me he convertido ?... quien soy?

Respuestas que las tengo en la punta de la lengua y no las quiero decir...

Cuando grite la respuesta de la ultima pregunta, mi vida dará un vuelco, y mientras este perdido entre ensoñaciones mezcladas con realidad algo muy dentro de mi, morirá y a la vez vivirá, algo que es inexplicable pero que lo entiendo a la perfección…

"¡La genialidad del pensamiento!”

Aquello que no entiende de límites. Que mejor manera de entenderte a ti mismo que preguntándote quien eres...?




Acto 6 (Invocación)

Ferviente ante el deseo de olvidada belleza, soy un fiel creyente de aquella fuerza, aclamada por la efímera voz de tu recuerdo...

Esperando ese destello puro y apreciado de tu amor, en un mar de locura, ya las palabras atraviesan mi ser en un suspiro...




Acto 7 (Caída)

Silencio de dos almas en pena, buscando redención dentro de sus recuerdos, pensando que tal vez solo es un sueño extraño, mientras esperan con ansias despertar...

Observa como nos sofocan con una simple palabra...

Acaso esto es lo que merecemos?...




Acto 8 (Tiempo)

Oscuridad pura, que resguarda tu memoria, gran hechizo en el cual he caído, pidiendo jamás salir de el...




Acto 9 (Existencia)

... Amor ?.....Eterno?....no, solamente Efímero....




Acto 10 (Despedida)

Cenizas a las cenizas... agua he ilusión , fluyendo en el caudal de la vida...




Acto 11 (Redención)

Espera... Distante... Perdida... Vano...Adicción... Amable... Regreso... Búsqueda... Redención...




Acto 12 (Fuerza)

Es aquello que nos ayuda a soportar los ligeros embates de la vida haciéndonos entender que solo somos una pequeña maqueta de papel...




Acto 13 (.............)

Distante esperanza bajo la lluvia, contando cada gota que cae del infinito cielo, cuan si fueran cada una un segundo perdido de mi vida, divago en pensar .......que durara mas?... mi vida o la tormenta?...